REPORTAJE| La prostitución es objeto de rechazo social
El trabajo sexual, una práctica sometida al maltrato y la discriminación
A lo largo del tiempo, las prácticas sexuales han mantenido una lucha
constante con la moral y las buenas costumbres. La imposición de una conducta
“aceptable” ha logrado crear una serie de discriminaciones y tabúes en torno a
esta labor, que aunque no es considerada una faena admirable, tiene desafíos
importantes para quienes la toman como una opción de vida
La prostitución es uno de
los oficios más antiguos de la humanidad, cuya evolución histórica
comienza en la Edad Antigua, donde se iniciaron las primeras civilizaciones. Esta actividad es
definida por quienes se dedican a mantener relaciones sexuales con otras
personas a cambio de una compensación económica o material. Generalmente, es realizada por personas que prefieren pasar
desapercibidas y mantenerse en anonimato dentro del entorno familiar, buscan
obtener dinero rápido, tienen escasos recursos económicos, o se encuentran
obligadas a trabajar por mafias organizadas.
En América Latina, existen distintas
organizaciones que trabajan por los derechos y deberes del trabajo sexual. Según
la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe (REDTRASEX), Uruguay es el único país
latinoamericano que cuenta con una legislación vigente para quienes desempeñan
esta labor, en las que por casi una década, han contado con seguro social y
jubilación.
En países como Colombia, Brasil y
México, el panorama de la prostitución va en aumento. Los beneficios monetarios
que se consiguen ofreciendo el cuerpo como instrumento de trabajo, es
prácticamente un negocio redondo. Venezuela no escapa de esta realidad, pese a
ser todavía una sociedad conservadora, ya que se encuentra en una situación
socioeconómica en declive que incentiva de alguna manera a la práctica sexual
como una opción laboral.
Categorización en el oficio
sexual
En la industria del sexo se
pueden encontrar varias tipologías que definen a quienes deciden tomar esta
alternativa como medio de vida. Por un lado, tenemos a las personas que no
realizan contacto físico con sus clientes para generar ingresos, como: los
bailarines “strippers”, las chicas nudistas por webcam y los operadores de
líneas telefónicas eróticas. Y por otro lado, tenemos a los actores
pornográficos y a las personas que se lucran ofreciendo sus cuerpos en locales
nocturnos o vías públicas.
En ninguno de los casos, son reconocidos como trabajadores legales, no tienen seguridad
social, ni protección laboral. Mayormente, sus derechos son vulnerados y son estigmatizados
por la sociedad.
Marx Gómez, sociólogo
egresado de la Universidad Central de Venezuela,
señaló que la prostitución está
estratificada socialmente según
el valor que tiene una persona. “Hay desde mujeres
pobres que se prostituyen para sobrevivir, hasta agencias de prostitución donde
prolifera la trata de personas”, indicó.
En Venezuela, variables
como: la edad, el aspecto físico, la higiene, la nacionalidad, el nivel
educativo, la discreción, los lugares que utilizan para realizar el acto
sexual, entre otros, catalogan a quienes venden su cuerpo en distintas clases
de servicios:
Clase A: mujeres contratadas en agencias
clandestinas, para realizar turismo sexual, atender a empresarios, funcionarios
públicos y extranjeros. Pueden trabajar por tiempo prolongado, días o fines de
semanas completos a nivel nacional o internacional, y tienen un costo mínimo de
Bs.60.000 por hora.
Clase B: mujeres y transexuales que
ofrecen sus servicios en clubes nocturnos y en páginas web como: www.platinumvip.com.ve,
y, www.sexycaracas.com,
las cuales se adaptan a los gustos y
capacidades económicas de los clientes. El servicio es realizado en
habitaciones de los mismos prostíbulos, o a domicilio en hoteles 5 estrellas a
partir de Bs.20.000 la hora.
Clase C: mujeres y transexuales que
trabajan de noche en la vía pública y que cobran entre Bs.5.000 a 10.000 la
hora.
¿Qué hay detrás del dinero fácil?
Allison, estudiante de
Bioanálisis de la UCV, y Verónica, cursante de Mecánica Dental, son jóvenes de
19 y 20 años respectivamente. Sin conocerse, ambas se encontraban esperando sus
citas concertadas en el Hotel Dallas Suites, ubicado en El Rosal, Caracas.
Casualmente, las dos fueron
influenciadas por amigas para entrar en este mundo. Una cifra prometedora de
Bs.400.000 semanales las ha mantenido trabajando desde hace 6 meses. Aunque
trataron de explicar que el trabajo es sencillo y muy lucrativo, coincidieron
que lo más difícil del negocio, es no saber quién se encuentra detrás de una
puerta o una llamada.
Las personas que trabajan en la última
escala piramidal de la estratificación, se han extendido en diversos
sitios de la capital caraqueña, arriesgando diariamente su integridad física y
psicológica para conseguir dinero rápido, siendo víctimas de constantes
maltratos y chantajes.
Pedro Benítez, abogado penalista de la
Fiscalía Trigésima Cuarta del Ministerio Público, mencionó un caso en el que
unas prostitutas encarceladas fueron extorsionadas y obligadas por efectivos
policiales a realizarles sexo oral, o de lo contrario, iban ser víctimas de una
falsa acusación por posesión de drogas: “ellas no denunciaron por miedo a ser
amedrentadas, por venganza hacia ellas o sus familiares”.
Por su parte, Andrés Velásquez, supervisor agregado de la Policía Municipal del Estado
Miranda, señaló que las denuncias contra efectivos policiales
siempre quedan engavetadas: “ellas son prostitutas de noche y en la mañana
vienen como señoras de casas y ponen las denuncias, pero estas no proceden”.
Benítez alegó, que se debe crear una cultura dentro de la ciudadanía, para que denuncien estos incidentes donde se ven involucrados funcionarios, que gozando de la envestidura que les otorga el Estado, maltratan al ciudadano de a pie. “Los afectados deben dirigirse hacia la oficina de Atención a la Victima en el Ministerio Público. Estos funcionarios son castigados con acciones disciplinarias y penales, entre 10 a 25 años de condena”, aseveró.
Benítez alegó, que se debe crear una cultura dentro de la ciudadanía, para que denuncien estos incidentes donde se ven involucrados funcionarios, que gozando de la envestidura que les otorga el Estado, maltratan al ciudadano de a pie. “Los afectados deben dirigirse hacia la oficina de Atención a la Victima en el Ministerio Público. Estos funcionarios son castigados con acciones disciplinarias y penales, entre 10 a 25 años de condena”, aseveró.
Antonio Pignatiello,
profesor de la Escuela de Psicología de la UCV, sostuvo que la mayoría de
las personas que se prostituyen, se justifican en las penurias de la pobreza. “Cuando
vives en ciertas condiciones de mucha precariedad, la imagen y la reputación
pasa a tener un segundo plano, las personas que se introducen en este mundo tienden
a verlo como una salida o una solución”, explicó.
Si bien es cierto que en cualquier
profesión podemos encontrar una persona homosexual, es difícil hallar a un transexual.
El colectivo de este género es discriminado en el área de los empleos comunes. Caroline,
un transexual que labora en la calle Las Palmas de la Av. Libertador de Caracas,
está trabajando desde los 12 años en la prostitución. Manifestó estar cansado
del maltrato físico que recibe por parte de efectivos policiales. “Nos roban,
nos extorsionan, nos lanzan tiros, piedras y palos. Hace poco mataron a una
compañera y a los policías no les importó”, reveló.
Una parte de la población travesti o transexual,
se dedica a la peluquería o al teatro burlesque, un
oficio en el cual se ofrece un espectáculo con formato teatral. Brayan
Martínez, de 21 años de edad, estudiante de Administración de Personal, se
dedica al travestismo bajo el nombre de Brithany Monterrey desde hace 4 años.
“La gente vincula este trabajo con la prostitución. Al principio fue fuerte
porque mi familia pensaba que me estaba prostituyendo, luego empezaron a ver el
esfuerzo con el cual me desempeñaba y lo aceptaron”, señaló.
Pignatiello
indicó que la sociedad tiene un mito en el que consideran que las personas que
ofrecen sus cuerpos son de la mala vida, desorganizados, descontrolados y por ello,
son rebajados moralmente. Sin embargo, considera que en realidad es todo lo
contario, “son personas que tienen una vida como cualquier otra, pueden tener
hijos y familia”.
Agregó
que una persona transexual regularmente es repudiada por la sociedad e incluso,
es expulsada de su grupo familiar. “Por ello, recurre a la prostitución porque
no tiene otro recurso. Desde el punto de vista laboral tiene muchas trabas, ya
que no logra insertarse en una comunidad donde es rechazado por su condición”, destacó.
Ciertas condiciones aplican
La prostitución está tipificada por la
sociedad venezolana como un acto antijurídico y degradante desde el punto de
vista ético, donde se confunde la moralidad con la legalidad. Aunque no existe
ninguna ley que penalice ésta práctica sexual, tampoco se reconoce como medio
lícito para laborar.
Benítez señaló, que la prostitución no
es considerada un delito cuando es ejercida por una persona adulta y por
voluntad propia. En cambio, lo es cuando un individuo extorsiona, obliga o se
lucra de la prostitución de otras personas, como lo es la “trata de blancas”.
“Cuando una persona es arrestada mientras
ejerce la prostitución, realmente no es acusada y condenada por dicha razón, sino
por otros agravantes que se le imputa, como: posesión de drogas, complicidad
con secuestradores o narcotraficantes, alteración del orden público, delito de
obstaculización de vías públicas, daños al patrimonio, u otros atenuantes que
perjudiquen la garantía del orden público, la paz social y la convivencia,
según lo establecido por el Código
Orgánico Procesal Penal de Venezuela”, agregó el penalista.
“Dependiendo de lo que se le
consiga y del daño que esté haciendo, pueden durar 6 meses bajo régimen de
presentación o pueden pasar 3 meses de prisión. Hay muchos retardos procesales
penales en Venezuela, de sólo investigación pueden pasar 45 días y prolongarse
de 2 a 3 años sin condena en los calabozos, hasta que los lleven a juicio”, explicó
Robert Serrano, funcionario de la Policía Nacional Bolivariana, del
comando de San Agustín.
“El trabajo sexual se debe
ver como un problema, ya que impacta en la sociedad de muchas formas por ser un
conductor de drogas y tráfico de armas”, afirmó el sociólogo.
Serrano indicó, que la prostitución no
es penalizada siempre y cuando no sea realizada en la vía pública: “en ese caso,
sí es ilegal, ya que no están en un lugar privado con las permisologías”.
“En muchas oportunidades hemos ido a
lugares nocturnos a pedir documentación. Una persona que trabaje en el
área sexual no puede tener antecedentes penales, debe tener siempre consigo resultados
de un chequeo mensual ginecológico y exámenes médicos de sangre que descarten
enfermedades de transmisión sexual”, señaló Velásquez.
Una de las
consecuencias de la crisis económica que atraviesa el país, se ha evidenciado
en la cantidad de personas que se han visto en la necesidad de realizar esta
actividad para subsistir. En muchas ocasiones, los derechos
humanos y ciudadanos de los trabajadores sexuales son violentados por
detractores del oficio.
A pesar de que existen organismos como
el Instituto Nacional de la Mujer (INAMUJER), la Asociación
Venezolana para una Educación Sexual Alternativa (AVESA), y la Asociación Civil
de Planificación Familiar (PLAFAM), las cuales se dedican a mejorar y
resguardar sus condiciones de vida, no son suficientes para que esta parte de
la población sea tratada en la sociedad con las mismas oportunidades laborales
e igualdad de derechos.
Día a día crece una
industria mediática y comercial que promueve la explotación del sexo. Actualmente, la sociedad venezolana no se encuentra
preparada culturalmente para reconocer a la prostitución como una práctica
laboral, por las implicaciones sociales que ésta atañe, lo cual hace que se
mantenga el maltrato físico y psicológico, los señalamientos y la
discriminación hacia las personas que se desenvuelven dentro de este mundo. La
sexualidad sigue siendo un tabú en el país, aun cuando desde años atrás, se ha
insertado en los distintos programas educativos.
Duque
María, C.I.19.754.434
Ruiz
Cristhian, C.I.17.588.912
Zou
Vanessa, C.I.18.366.003




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ResponderBorrarAunque muchas personas no estén de acuerdo con esta actividad. Creo que no es bueno juazgarlas, no es un camino fácil para las personas que se dedican a ello, debe ser complicado exponer sus vidas a diario a cambio de dinero sin contar con algún tipo de protección. Debemos analizar los resultados en países como Uruguay y buscar otros donde la prostitución sea legal para ver los pro y los contras de su legalización.
ResponderBorrarDebemos seguir colocando la lupa en esta problemática que afecta a las mujeres y así contribuir a su solución.Buen reportaje estudiantil
ResponderBorrarDefinitivamente la cultura venezolana debe evolucionar para múltiples asuntos. Sin importar si son trabajadores sexuales, homoxesuales, hetero o transexuales, todos son seres humanos y merecen respeto en la sociedad y las mismas oportunidades laborales. Es fácil señalar al otro y no ponerse en sus zapatos. Nadie sabe las penurias por las cuales pasan estas personas antes de tomar la desición de vender sus cuerpos.
ResponderBorrar¡Excelente, trabajo! Considero que esta es una situación que todos sabemos, conocemos o hemos visto, pero que evitamos tratar de cerca por el mismo tabú que existe con respecto a la sexualidad. Me parece que lo abordaron de una manera increíble y nos acercan más a esta situación que forma parte del día a día de nuestra sociedad. A veces por prejuicios sociales, señalamos o rechazamos a estas personas sin conocer de cerca o realmente sus motivos. Sin duda es necesario que el Estado tome iniciativas con respecto a este tema.
ResponderBorrarPues hay muchos puntos en los que estoy de acuerdo el planeta debe madurar con respecto a este tema al igual que la profesión en si, aunque en Venezuela se tenga una tendencia de doble moral, yo lo veo como un trabajo más con sus altos y bajos, porque el sexo es utilizado para vender desde un bolígrafo hasta una casa entonces quitémonos las caretas y aceptemos esto como parte de la vida normal, total el trabajo no deshonra
ResponderBorrarUna de las tantas realidades sociales en donde los entes gubernamentales se hacen de oídos sordos. Es un tema de conciencia y cultura ciudadana.
ResponderBorrarEl trabajo es impredecible hacia los seres humanos y elegir cual ejercer es decisión personal. La prostituir es un trabajo muy antiguo e incluso uno de los mas influyentes en actualidad, opinaría que hubiese mas seguridad en los ámbitos de prostitución y siempre reconociendo que este trabajo esta mal sin dejar atrás el motivo del por que lo "hizo".
ResponderBorrarMe encanta como clasifican y describen las actividades de estas personas, así como también explicar que no solo tienen esa vida, que son personas como nosotros.
ResponderBorrar¡Qué trabajo tan osado! Los felicito :)
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ResponderBorrarMuchos consideran que son trabajos para chicas que buscan el camino fácil para lograr obtener dinero, pero que difícil seria juzgar a un chica con familia de bajos recursos que busca progreso,las mayoria de estas chicas comentan que cursan carreras universitarias, la actual crisis en la que atraviesa el país empuja cada día mas a las chicas a tomar desiciones difíciles como estas. Del mismo modo tenemos una sociedad de naturaleza discriminadora, cualquier diferencia seria jusgado duramente por los demas, nuevamente el estado no ha tomado la iniciativa en lograr que estas personas puedan ser insertadas efectivamente en la sociedad y recibir el mismo respeto como los demás.
ResponderBorrarMuchos consideran que son trabajos para chicas que buscan el camino fácil para lograr obtener dinero, pero que difícil seria juzgar a un chica con familia de bajos recursos que busca progreso,las mayoria de estas chicas comentan que cursan carreras universitarias, la actual crisis en la que atraviesa el país empuja cada día mas a las chicas a tomar desiciones difíciles como estas. Del mismo modo tenemos una sociedad de naturaleza discriminadora, cualquier diferencia seria jusgado duramente por los demas, nuevamente el estado no ha tomado la iniciativa en lograr que estas personas puedan ser insertadas efectivamente en la sociedad y recibir el mismo respeto como los demás.
ResponderBorrarEs un problema muy grave porque el dinero facil es la excusa perfecta para que estas personas se dejen atrapar por los vicios que rodean este mundo. Conozco un caso muy particular de un companero de estudios, raul ynojosa, quien frecuentaba mucho estos sitios y se llevo una gran sorpresa cuando fue atendido por un transexual y este casi le corta la cara. Es un mundo muy riesgoso.
ResponderBorrarLa profesión mas antigua del mundo, llena de misterios y enigmas. Un tema tan común que aun causa asombro a los mas escépticos.
ResponderBorrarmuy buena inicitiva abordar temas de este tipo, ya que la sociedad actual esta llena de estereotipos y prejuicios sociales con respecto a este tema. hay que sentarse y pensar que hay un otro que siente igual que yo y que no podemos juzgar sin conocer las causas. Es evidente que en este modo de vida que estas personas escogieron, todo no es color de rosa y también deberían ser tomadas en cuenta y protegidas por la ley al igual que cual ser humano, sin discriminación alguna.
ResponderBorrarExcelente trabajo, muy completo e informativo. Revela una realidad latente en nuestra ciudad y que lo ignoramos, un tema que aún es tabú en la opinión pública, pero que indirectamente tiene su impacto en nuestra quebrantada sociedad.
ResponderBorrarExcelente reportaje, realidad venezolana de lo que se vive en Venezuela sobre la prostitución
ResponderBorrarExcelente articulo, sobre la prostitucion desde lo macro a lo micro, desde mi puesto de vista la prostitucion es un tema complejo, ya que involucra la sociedad y la familia, buscar las causas de porque esas personas buscar ese tipo de trabajo, los problemas fisicos y psicologico que se conlleva, transdencera en el tiempo antes de hallar una solucion a dicho problema
ResponderBorrar“En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a Él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?» Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.» E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer, en medio, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?, ¿ninguno te ha condenado?» Ella contestó: «Ninguno, Señor.» Jesús dijo: «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.»
ResponderBorrarÉl no la juzgo, pero si le dijo ve y no peque más, de la misma manera no somos nosotros acusadores de nadie, pero si tenemos que aprender a discernir entre lo bueno y lo malo, entre las cosas que no le gustan al creador y que nos enseña en sus sabias escrituras lo que es bueno y malo, en mi humilde opinión pienso que es una práctica que ha proliferado desde épocas remotos por el facilismo y más aun en estos tiempos donde los hogares no tienen ningún tipo de normas y valores arraigados, donde la publicidad te llama a que tienes que tener dinero en abundancia para poder ser feliz, andar bien arreglado, estar a la moda entre otros. Yo lo veo como una manera de obtener el dinero fácil sin ningún tipo de esfuerzo pero que considero que se descuida de esta manera el como nos podemos sentir o las consecuencias que esto puede traer en un futuro.
Y en la medida de que ya no existan hogares fortalecidos en valores reales y verdaderos esta práctica seguirá en ascenso y llenándole el bolsillo a muchos que han visto esto como una manera también de organizarse y ganar dinero a costilla de niñas, mujeres…… que por no tener orientación desde pequeñas son arrastradas como lo dije anteriormente al facilismo y las ganas de no querer surgir y hacer lo que verdaderamente les guste.